Tuesday, 20 October 2009

La juventud eterna busca pareja

La fiesta de anoche fue agitada, me levanté más tarde de lo usual porque la batería de mi reloj despertador falló y este no sonó. Me levanté molesta y un poco angustiada debido a que no tendré suficiente tiempo para bañarme y arreglarme como Dios manda. Me sentía incómoda, un poco sucia. Me pongo mi camisón de seda rosado preferido mientras sirvo mi desayuno, una copa de champagne. Antes de beber, tomé mi pequeño pastillero de oro con tapadera de marfil, el mismo que ha estado en mi familia por cuatro generaciones y que tiene un valor... bueno, no hay nada caro para mi. Saqué una pequeña pildora amarillenta y me la tomé con un sorbo de champagne.

¡Maldición! Debía darme prisa eran casí las ocho por Dios.

Me puse mi traje Issey Miyake azul marino de la temporada otoño-invierno pasada, no me sentía cómoda como para ponerme el de esta temporada. Tomé las llaves del Cadillac negro en el que se transportaba mi esposo, que en paz descanse, para ir a la fábrica. Bajé en el elevador hasta el sótano y manejé, como lo he hecho religiosamente cada sábado durante los últimos veinte años, a un pequeño pueblo en las afueras de la ciudad.

Llego a mi destino unos minutos tarde, la pequeña anciana me recibe un poco molesta y sobresaltada. Durante todos estos años ella es la única persona que permito que me levante la voz, ni siquiera mi marido, que en paz descanse, lo hacía, pero claro, mi vida depende de ella. Me apresura a entrar y como lo he hecho siempre, le entrego un rollo de billetes y luego tomo asiento en el pequeño comedor mientras ella prepara mi plato especial.

Mientras espero y siento los olores de aceite, verduras, especias y sangre que emanan de la cocina platico con la anciana sobre los temas de siempre. Hablamos sobre el clima, la contaminación, la juventud de hoy y sobre sucesos recientes como la trágica muerte del sobrino del Rey al caer de la cubierta de su lujoso yate en el puerto de Macao la semana pasada. Me imagino que estaba pasado de copas le dije a la anciana, a mi me contaron que había fumado bastante tar me contestó.

Me sirvió mi plato de siempre, la receta mágica: empanadas de harina a base de arroz rellenas de verduras frescas, papa y sangre de jóvenes vírgenes entre trece y quince años que según me contó la anciana son hijas de campesinos que quieren migrar a la ciudad pero no tienen dinero para pagar un apartamento y por eso venden a sus hijas. Mientras comía las empanadas se me vino a la mente esta historia y pienso en las noticias del tráfico de menores para negocios ilícitos como adpociones internacionales, prostitución y venta de órganos. ¿Quién sabe? Lo cierto es que este platillo que he desayunado todos los sábados desde que mi marido murió y las cirugías fallaron es el que me hace ver como la soltera más deseable de la región y la comidilla de rumores del jet set que se pregunta cuál es mi verdadera edad. Si les dijera que tengo cincuenta y cinco, se van de espaldas, me imagino que pasaría si les digo que realmente tengo setenta y cinco... ¿las pobres jóvenes vírgenes? ¡Bah! Lo que importa es como seré recordada... jóven y hermosa.

Al terminar le agradecí a la anciana y le di un beso en cada mejilla. Maneje con cuidado me advierte meneando su mano en señal de despedida. Gracias, no vaya a salir que parece que va llover fuerte le respondo mientras caminaba a mi auto bajo un aura de vitalidad y felicidad. A medio camino de regreso a la ciudad mi aura de felicidad va desapareciendo poco a poco a causa de la invasión de un frío sentimiento de soledad, un sentimiento que he llevado conmigo desde la adolescencia. Llego a mi hogar y me hago cargo de los preparativos para la fiesta que organizaré por la noche y pienso si esta vez tendré suerte. Las bebidas, las flores, los bocadillos y los invitados, todo está en orden. Solamente faltaría la guinda en el pastel... ella.

¿Será que hoy finalmente vendrá? Me humedezco solo de pensar en ella, con la que sueño todas las noches. Físicamente perfecta, una mujer de Vitruvio, fría y calculadora con todos menos conmigo. Mentalmente lanzo un anuncio por mi balcón esperando que ella lo encuentre y venga hacia mi.

Me gustaría conocer a una mujer para compañera de vida, que acepte mi alcoholismo y drogadicción (¿menciono mis desayunos sabatinos?) pero que también me acompañe a misa, que tenga buenos modales, le guste ir a desfiles de moda, que tenga las tetas más grandes que las mías o este dispuesta a operárselas y que sea higiénica, muy higiénica: uñas bien cortadas, dientes blancos, aliento fresco y bikini siempre depilado.

(Suspiro) Me sirvo una copa de champagne, me tomo una pastilla y me preparo, como todas las noches, para otra fiesta pensando en ella mientras me admiro en los espejos que rodean todas las paredes de mi hogar.


Monday, 5 October 2009

Silvio


¡Como vos quiero ser!
Y a todas las que puedo ver...
¡Coger!
Sin que nadie me pueda detener...

Como vos...
penetrar...
adios...
y abandonar.

Tuesday, 4 August 2009

Lineazos

Ella, tú y yo.

La tomo por detrás mientras ella te satisface por delante.

Me salgo para empapar su espalda con finas líneas blancas que te llenan de vida al esnifarlas.

Friday, 17 July 2009

Te Prometo Anarquía

Culpable por violar las normas morales y cristianas de una sociedad hipócrita... nuevos relatos en la Revista Antológica Te Prometo Anarquía.



Un agradecimiento a la canche por la foto y a Rafael Romero por el espacio y la oportunidad.

Monday, 15 June 2009

(entre líneas)

Querida...




...(como el día primaveral que nuestros labios se encontraron bajo el ambiente compuesto por Richard D. James)...





...(aquella fue la madrugada en que nuestros cuerpos bailaron un tango horizontal en el dormitorio de tus padres)...





...(recuerdo no haber encontrado señales de vida en la hemorragia que sufriste y por la cual me sentenciaste culpable)...





...(tu hermana recibió el mismo trato, por delante y por detrás, y, no como tú, quedo agradecida y rogando por más)...





...(tu olor, tu sabor y tus silencios ensordecedores)...





...aparte de eso, no hay novedades.

Te quiero mucho hijita, con cariño,
Papi

Sunday, 24 May 2009

Lollipop Libélula

Subís hasta arriba del arcoíris con tus alas, cuales lágrimas de ángel cristalizadas por el chiflón bajo cero que sopla de norte a sur. Aterrizás sobre el rojo que te recuerda la sangre de aquellos que no fueron mártires porque tú los olvidaste. Luego el anaranjado de las llamas que arrasaron pueblos enteros en nombre de la patria. Viene el amarillo de los cobardes que les diste armas y uniforme para así sentirse una autoridad y hacer lo que les venga en gana. Bajás al verde que te trae los recuerdos de la selva, del bosque tropical, aquel que fue el más bello y aún podría serlo. Caes de espalda sobre el azul, el eterno color de los mares, esos que no conoces y por los que vale la pena vivir para conocer. Lentamente descendés al índigo y ves como vas dejando las alas, te das cuenta de lo malo y lo bueno y cuando todo te queda claro te perdés en el violeta, tú color. Ves tu renacimiento y como cada color puede tener otro siginficado, el que tú le des. Ahora estás nuevamente bajo la fértil tierra café y vez una luz, sentis dos gotas y observas como el chiflón las congela y así estás lista para empezar de nuevo.

Monday, 4 May 2009

Nirvana

Con tus manos sujetas los extremos de la bufanda de seda alrededor de mi cuello. Espolvoreo cocaína sobre la punta de tu falo y sobre mi clítoris. Me montó sobre ti, me penetras y te cabalgo ferozmente. Sabrás, cuando sea el momento, que debes jalar fuertemente cada extremo de la bufanda y solo así podre llegar a donde quiero ir.